12/10/13

Jorge Carla Bajo. Expresividad irónica

Publicado en el Suplemento Cultural Posdata. LEVANTE-emv (11/10/2013) 

Reflexionar sobre la vanidad de todo, profundizar sobre aquello que no merece ni un segundo de nuestra reflexión, ¿Qué decir en favor o en contra de la evidencia misma? Lo superfluo no resulta desgarrador, y por ello el hombre amarra sueños, irrealidades, fantasías de un mundo quimérico. Pero los monstruos de la razón como dictará Goya sobreviven al sueño.
Un sueño o pesadilla que Jorge Carla Bajo (Madrid, 1974), nunca ha dejado de escudriñar, aferrándose a ella con una digna sonrisa burlona. Ni siquiera en tiempos de quietud se ha dejado arrastrar por un falso optimismo. Valedor de una pintura sinónimo de liberación y triunfo, transmite un trazo que no viaja hacia la nada, porque la ha abandonado. Fiel a su trabajo, a la dignidad del artista, del hombre, Carla no ha divergido por modas o modismos al uso, y con todo ello en un Arte Contemporáneo sin rumbo, lo convierte en un artista sólido. Con un importante oficio plástico a sus espaldas, nos presenta ahora en la galería Cuatro su “Obra reciente”, donde vemos surgir por primera vez personajes, esculturas, seres deformados que se entremezclan en un personal universo pictórico afín al artista, pero no exentos de fuerte expresividad irónica, aunando la idea de sublimidad que prodigaba Burke con lo ridículo, lo burlesco.
De rápida ejecución, en su obra encontramos composiciones que se resuelven con espontaneidad, no hay ningún manierismo complicado. Y sin embargo, nada resulta fácil en su trazo, ni en su compresión. No hay lugar para la experimentación, para la duda pictórica, para la pesadilla del matiz, porque éstas se desarrolla en la soledad del taller, no en la mesa de operaciones como nos tienen acostumbrados. Pintura, dibujo, escultura que va más allá de lo irrealizable, de la preocupación por lo inacabado, porque al final en el Arte, como en la vida no retenemos más que lo que ella no ha sido.