15/1/10

FOTOGRAFOS CUBANOS (GUEVARA VIS CASTRO)

A lo largo de las décadas de los años cuarenta y cincuenta surge en la Habana una nueva generación de fotógrafos atraídos por la expresión renovadora procedente de Europa y Norteamérica con figuras como Cartier Bresson y Robert Capa. Fotógrafos cuyos intereses e inquietudes se desarrollarían en torno a cuestiones estéticas y sociales, acercándose a la esencia de la fotografía hasta entonces anclada en los clubes, y los convencionalismos efectistas de la fotografía de prensa. Serían estas figuras las encargadas de desarrollar, a partir de 1959, el registro icónico de la Revolución, hecho que los haría proyectarse nacional e internacionalmente con gran éxito. Como señalan algunos historiadores, “fue un momento de interés en la historia fotográfica cubana el cual se carece, aún, de estudios concretos que muestren, en su devenir histórico y estético, el desarrollo de esta manifestación plástica en el país.” Imágenes que han quedado en la memoria histórica y colectiva, a través de la mirada de Osvaldo Salas, Raúl Corrales o Alberto Díaz Gutiérrez (Korda) que desarrollaron en los años sesenta una obra innovadora dentro de la fotografía cubana. Instituyéndose como protagonistas principales del registro de la épica revolucionaria a través de una arriesgada mirada. Evoquemos la famosa fotografía de Alberto Korda “El Guerrillero Heroico” o famoso retrato del Che Guevara, el “Quijote de las farolas” o los retratos de Fidel y Hemingway realizados por Osvaldo Salas. Imágenes que se muestran en la exposición Miradas Reveladoras que se presentan en El Centro Julio González del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM). Fotografía Cubana que nos acerca a momentos de la Revolución Cubana y a parte de la gran obra de fotógrafos que los registraron, entre los que se encuentran también Roberto Salas, Liborio Noval, Ernesto Fernández, José Agraz, Perfecto Romero, Luis Pierce que contribuyeron de igual modo a conformar el germen de esta transformación formal y sobre todo conceptual que tendría lugar en la fotografía cubana después del triunfo de la Revolución. Sin embargo, no fueron los únicos, hubo otros como Constantino Arias, Chinolope, que con sus registros de aquellos hechos inolvidables, forman parte de la Historia de la fotografía y la gráfica cubana de ese período, además de algunos extranjeros como Burt Glinn, René Burri, Roger Pic, Robert Taber, Lee Lockwood.

No obstante, una serie de cuestiones surgen a la hora de analizar esta interesantísima exposición, que recomiendo no se pierdan; ¿Cómo era el líder de la Revolución que retrataron algunos fotógrafos en la intimidad y que nunca imprimieron? Como el caso de Korda, o ¿Cómo vivía el pueblo cubano su propia individualidad? Quizás sería significativa la frase de Simone de Beauvoir en su visita a Cuba; “Las jóvenes, de pie, vendían zumo de frutas y bocadillos, recaudando fondos para el Estado… nada de maquinaria, nada de burocracia, sólo un contacto directo entre los líderes y el pueblo, y una masa de esperanzas fervientes y ligeramente desconcertantes”. Sin embargo, nada mejor que acercarse a la historia visual de este grupo de fotógrafos que retrataron la historia, con su espíritu individual y conmovedor, para obtener cada cual sus propias respuestas.